Cambia totalmente el aspecto de tus espacios con pequeños cambios.

Pintar un muro o dos con colores distintos, cambia totalmente el ambiente, le da otra impronta, al punto que nos da la sensación que hicimos cambios en el mobiliario. Idealmente que estos colores contrasten con algún mueble. Por ejemplo, si tenemos un sofá de color claro, aplicar en el muro un color oscuro. Si no queremos aplicar un color oscuro, puede ser un color opuesto para que contraste. Dar vuelta los ambientes los elementos de decoración, cambiarlos de lugar, también nos hace sentir que renovábamos los espacios.